El aliento de un Dragón Dorado adulto
es muy peculiar. No es fuego, escarcha
ni relámpago, sino una corriente de
energía semejante al encantamiento puro.

Esta fuerza resuena con las tres Forjas
de Dragón elementales conocidas.

Por ello, un Dragón Dorado puede dar
energía a una Forja de Fuego, una Forja
de Hielo o una Forja de Relámpago.






Para un criador de dragones, esto lo
hace extraordinariamente valioso: un
solo dragón entrenado puede trabajar con
los tres tipos de forja sin necesitar un
dragón elemental distinto para cada una.

Sea cual sea el origen de este linaje,
su afinidad con el conocimiento, los
encantamientos y los tres elementos lo
convierte en una variedad excepcional.
